Existen varias razones por las que nos cuesta desenvolvemos en otros idiomas. Y esto pasa especialmente en España ¿Por qué?

El entorno no ayuda: las películas, aunque los títulos están empezando a respetar su versión original siguen dobladas al español, y muy bien, por cierto. Sin embargo, esto supone que el esfuerzo que tendríamos que hacer para acostumbrar nuestro oído no se produce. Como resultado, Ramón Langa tiene la voz de Bruce Willis… Yippi kay yay!!
Tenemos demasiada vergüenza: no son pocas las ocasiones en las que pronunciar bien esta o aquella palabra produce en nuestros interlocutores una carcajada, por lo que eso supone que en siguientes intervenciones en ese idioma –y no el nuestro, no lo olvidéis-, ni nos atreveremos a pronunciar “Chromp” en lugar de “Trump”. Id a Portugal y os convenceréis de lo contrario…
Sentido del ridículo cuando estamos en grupo: no sólo no está mal visto decir “guachu guachu” cuando cantamos una canción, sino que miramos raro al que lo hace bien. ¿Por qué no nos esforzamos?
La teoría de las 10.000 horas: Como dice Malcolm Gladwell, si estamos dispuestos a dominar una materia o disciplina, deberemos estar dispuestos a emplear un número de horas elevado, tan alto como el número al que hacemos referencia. ¿Estamos dispuestos?
Si la respuesta a esta última pregunta es “sí”, debes ponerte con ello. Debes buscar un sitio de garantías que te permita mejorar en este aspecto. Porque llegarán las entrevistas, las llamadas por teléfono, las conversaciones insustanciales donde te preguntan por tus hobbies o por qué no, alguien destinado a convertirse en tu pareja… ¿pero que no puedas comunicarte?

El Equipo de Berkeley Language School

Categorías: Metodología

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